jueves, 8 de diciembre de 2016

REMEDIO PARA CURAR LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA



De un artículo publicado por Gonzalo Diéguez para la Escuela Superior de Gobierno, sobre los problemas de la Administración Pública Nacional me llamaron la atención los siguientes datos:

  • entre 2003 y 2015, se crearon 6 nuevos ministerios, 21 organismos descentralizados, 20 nuevas universidades y 8 empresas estatales.
  • se incrementaron los empleados públicos. Contamos con un Estado más grande, más robusto, pero cuyos músculos carecen de la fuerza necesaria para implementar políticas públicas de calidad.
  • los intentos de profesionalizar la Alta Dirección quedaron incompletos.
  • en los últimos 12 años de gobierno, la función directiva ha sido cubierta centralmente a través de una modalidad de corte discrecional y netamente política. El 76 % del cuerpo directivo ingresó sin concurso y sin cumplir con los requisitos exigidos por la norma.
  • la alternancia de partidos políticos provocó que los gerentes públicos sean asignados transitoriamente y con un alto nivel de rotación que, muchas veces, repercute en detrimento de la especialización de las funciones y de la identificación con la misión organizacional.

Todo esto derivó en falta de capacidad de control de un estado que creció descontroladamente.


Y ante esta situación, el remedio para corregir estos problemas consisten básicamente en: 

  1. Identificar y sistematizar las buenas prácticas y lecciones aprendidas de experiencias pasadas.
  2. Diseñar una reforma posible que contemple algunos instrumentos de competencias directivas.
  3. Contar con un diseño institucional de formación de la Alta Dirección Pública cuyo formato sea centralizado, al estilo de agencia, pero no burocratizado, y que se integren los criterios de mérito profesional en todo el ciclo gerencial (no solamente el proceso de selección y reclutamiento) lo cual reduce el impacto de la politización de nuevos funcionarios.
  4. Contemplar el diseño de un esquema remunerativo especial y un sistema de incentivos no remunerativos complementarios que atraiga y retenga a los mejores directivos públicos en el Estado. 
La verdad que me pareció un artículo muy útil para compartirlo y pensar un poquito para mejorar.

Saludos y hasta la próxima.